Todo comenzó por amor a Max, un pequeño cachorro de teckel kaninchen que necesitaba protegerse del frío invierno de 2010. Al buscar algo especial para él, nos dimos cuenta de una realidad: la ropa para perros con diseño clásico y alta calidad simplemente no existía. Así nació tQel, con el firme propósito de llenar ese vacío para tantas otras familias que sentían lo mismo. Y, sin buscarlo, transformamos la industria de las mascotas.
Al mirar atrás, decidimos honrar nuestras raíces y apostar por lo auténtico. Confiamos la producción a la tradición textil española; a manos expertas que, durante más de 40 años y de generación en generación, han cosido con absoluta precisión, dedicación y cariño. Supimos que ese era el único lugar donde debía latir nuestro proyecto.
Creamos piezas funcionales y duraderas, confeccionadas con los mismos tejidos nobles que elegiríamos para nosotros mismos. Hoy, cada prenda de tQel está pensada para perros como Max, pero también para todos aquellos que no son "solo mascotas", sino una parte fundamental de nuestras vidas. Los cuidamos como se merecen: con tradición, arte y un mimo que se percibe en cada puntada.





